sábado, 2 de abril de 2011

El diálogo entre creyentes y no creyentes. Por Alberto Royo Mejía, "Fray Trufas".

Empezó bien, en actitud tolerante y tal, así como:

"Acerca de algo tan positivo como el diálogo entre los seres humanos y, cuando se trata de creyentes de distintas religiones o creyentes y no creyentes, tan deseado por mucha gente de buena voluntad y por supuesto por la Iglesia (desde el Concilio Vaticano II hasta ahora llenaríamos bibliotecas con las referencias a dicho diálogo)..."

Pero como a cualquier cura al que se le presta un púlpito, acabó calentándosele la boca, y lo que prometía ser un articulo tierno y conciliador acabó, pocos párrafos después, para terminar de aquesta manera:




Y es que las cabras, hasta las más lisonjeras y amantes del buen pienso, acaban tirando al monte, más pronto que tarde.

2 comentarios:

Alfonso dijo...

Es lo típico en esta gente. Camuflan sus intransigencias con presuntas proclamas de amor y tolerancia, para después sacar el pelo de la dehesa que realmente tienen y arremeten a hisopazos con todo dios. Bueno, contra el de los demás... XD...

Y vuelve a sacar la "irreverente" actuación de los "descamisados" de la capilla universitaria. Pues es una contradicción esa crítica contra los que se levantaron la camisa enseñando el pecho, ya que ellos tienen permanentemente colgado de la pared un hombre muerto en taparrabos. Y eso si que es morbo erótico-sádico.

ANITA dijo...

La cabra siempre tira al monte.
Y al final siempre les sale esa neurona aletargada donde se esconde el diablo que tanto temen.
Somos humanos jejeje