domingo, 17 de julio de 2011

LA MUJER: LA PATA QUEBRADA Y EN CASA (Adefesios, 5, 24)

                                               Santa Bernarda de Logroño. Ni virgen ni mártir.

La primera y fundamental afirmación de la teología cristiana sobre la mujer dice así: El hombre y la mujer son personas en modo exactamente igual. Esta afirmación nos parece hoy natural. Pero no lo es si se tiene en cuenta la larga tradición que vio a la mujer como un varón frustrado y como un ser humano de segunda clase.

Karl Rahner en su investigación sobre «las tendencias legalistas-mágicas en la práctica de la confesión» de hoy, llama la atención con razón sobre la continua devaluación de la mujer, del matrimonio y del acto sexual en la teología mas antigua y en la praxis general de la Iglesia de todos los tiempos.

El gran pensador de la Iglesia Católica, en el que se fundamenta la base de su doctrina, no sólo religiosa sino también social, Santo Tomás de Aquino, decía que “considerada en relación con la naturaleza particular, la mujer es algo deficiente y frustrado, ya que la virtud activa que reside en el semen del varón, tiende a producir algo semejante a sí mismo en el género masculino. Y el que nazca mujer se debe a la debilidad de la virtud activa, o bien a la mala disposición de la materia o también a algún cambio producido por un agente extrínseco, por ejemplo, los vientos australes, que como se dice en el libro ‘De la generación de los animales’, son húmedos”.

La proclama grandiosa de que “en la Iglesia no existe desigualdad en razón del sexo” no deja de ser una falacia más de las muchas que, seguramente, con la mejor intención cosmética, se han ido vertiendo en decretos conciliares y encíclicas. Si la jerarquía eclesiástica dicen que “la igualdad fundamental entre todos los hombres exige un reconocimiento pleno de la mujer” y para ello apelan a la creación, redención, vocación divina y destino idéntico, esta apelación tendría que ser traducida de la teoría a la práctica de un modo consecuente en primer lugar en la Iglesia misma. Pues a pesar de esas “exigencias de igualdad” de la mujer el problema sigue siendo virulento dentro de la Iglesia, como lo demuestra un ejemplo entre los muchos existentes: En diciembre de 1969 Alemania nombró una mujer como consejera de su embajada ente la Santa Sede. El nombramiento fue rechazado por el Secretario de Estado vaticano con la explicación: “La tradición exige, que los representantes acreditados en el Vaticano sean de sexo masculino”.

La “tradición” sigue siendo sectariamente misógina. La prueba es que todo el mundo conoce cuales suelen ser las misiones de las mujeres dentro de la Iglesia. Y de ahí no pasan. Lo que sorprende es la falta de rebelión de éstas dentro de la misma en aras de conseguir la tan cacareada “igualdad” que sus doctos varones proclaman.

A continuación, una breve colección de frases de lo que históricamente los “santos varones de la Iglesia” han pensado y considerado sobre la posición de la mujer dentro del rebaño.

“Quiero, pues, que sepáis que la cabeza de todo hombre es Cristo; la cabeza de la mujer, el hombre, y la cabeza de Cristo, Dios (…) Toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, deshonra su cabeza. El hombre no debe cubrir la cabeza, porque es imagen y gloria de Dios; mas la mujer es gloria del hombre. Pues no procede el hombre de la mujer sino la mujer del hombre, ni fue creado el hombre para la mujer, sino la mujer para el hombre”.
(1ª Carta de Pablo a los Corintios, cap. 10, vers. 3 al 10)

“Las mujeres callen en las reuniones, pues no les está permitido hablar; antes bien, estén sometidas, como dice la Le.. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos, pues no es decoroso que la mujer hable en las asambleas”.
(1ª Carta de Pablo a los Corintios, cap. 14, vers. 34 al 35)

“Que las mujeres se presenten con vestido decoroso, con recato y modestia, no con cabellos rizados, oro, perlas o vestidos costosos, sino como corresponde a mujeres que hacen profesión de piedad con obras buenas. La mujer déjese instruir en silencio con toda sumisión. No tolero que la mujer enseñe, ni que se tome autoridad sobre el marido, sino que ha de mantenerse tranquila. Pues Adán fue formado el primero, luego Eva. Y no fue Adán quien se dejó engañar, sino Eva, que, seducida, incurrió en la transgresión. Se salvará, sin embargo, por la maternidad, si persevera con sabiduría en la fe, la caridad y la santidad”.
(1ª Carta de Pablo a Timoteo, cap. 2, vers. 9 a 15)

"Pues así como la Iglesia está sujeta a Cristo, las mujeres deben estarlo también a sus maridos en todo".
(Carta de Pablo a los Efesios, 5, 24)

“Si la mujer no se somete al hombre, que es su cabeza, se hace culpable del mismo pecado que un hombre que no se somete a Cristo". “Nada más impuro que una mujer con el periodo. Todo lo que toca lo convierte en impuro”.
(San Jerónimo)

“Las mujeres están hechas esencialmente para satisfacer la lujuria de los hombres. Es un mal de la naturaleza pintado de bellos colores”. "Tus anhelos se dirigirán hacia tu marido, y él será tu señor (...) Rebájate hasta la sumisión. Sé una de las subordinadas".
(San Juan Crisóstomo)

“Soberana peste es la mujer, dardo del demonio. ¡Por medio de la mujer 
el diablo ha triunfado de Adán y le hizo perder el Paraíso!”

(San Juan Crisóstomo)

“La mujer sólo es fuerte en el vicio y daña la valiosa alma del varón". “Adán es igual al alma. Eva es igual al cuerpo”.
(San Ambrosio)

“La mujer es la puerta del diablo”.
(Tertuliano)

“La mujer es un defecto de la naturaleza, una especie de hombrecillo defectuoso y mutilado. Si nacen mujeres se debe a un defecto del esperma o a los vientos húmedos. Sólo es necesaria para la reproducción”.
(Santo Tomás de Aquino)

“Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones”
.
(San Agustín de Hipona)

"Si las personas pudiéramos ver lo que se esconde bajo la piel, mirar a una mujer sólo nos provocaría vómitos (...) Si ni siquiera podemos tocar la mucosidad y el fiemo con la punta del dedo: ¿por qué ansiamos con tanto celo abrazar el propio recipiente de la suciedad?".
(San Odón)
"Si ves a una mujer, piensa que es el Diablo, una especie de infierno".
(Pío II)

"Quien tiene trato con mujeres está tan expuesto a que su espíritu se ensucie como lo está quien atraviesa el fuego a que las suelas de sus sandalias se chamusquen".
(San Francisco de Asís)

"Que una mujer hermosa y arreglada es un templo edificado sobre un sumidero (super cloacam) (...) ¿Quién querrá venerar al fiemo como dios?".
(Abraham de Sancta Clara, predicador)

"Toda maldad es pequeña frente a la maldad de la mujer. La impiedad del hombre es mejor que una mujer buena".
(Cardenal Forgats)

"¿Quién tiene la cabeza más estúpida y el corazón más débil que una mujer?".
(Ignatius Ertl, eremita agustino)

"La mujer tiene ventaja sobre todos los demás seres en la mentira y el engaño".
(George Stengel, jesuita)

“La mujer es la cabeza del crimen y arma del diablo”.
(San Antonino)

“La mujer es una burra tozuda, un gusano terrible en el corazón del 
hombre, hija de la mentira, centinela del infierno, ella ha expulsado a Adán del Paraíso”.
(San Juan Damasceno)

Tras leer frases como las anteriores, produce estupefacción escuchar las palabras del teólogo católico Haering: "Ninguna religión o visión del mundo ha apreciado y honrado tanto a la mujer como el cristianismo".

Me río por enésima vez de la hipócrita moral católica...

6 comentarios:

El-la dijo...

Pues no llevo vestido decoroso, hablo en las asambleas y solo satisfago mi propia lujuria...
soy el diablo!

Me tienen bien calada y me han echado del vaticano y del Sacre-Coeur porque mis tacones de aguja retumbaban demasiado sobre el mármol!!! Esto me hizo reír...

Pero a los 10-11 años vino un cura a confesarnos a un colegio público (que coño hacía allí no lo sé) como yo era una niña alta y desarrollada para mi edad el capullo del cura me preguntó si hacía "cochinadas" (esa fue la palabra) con los chicos... creo que yo entonces no tenía ni idea de que hablaba y si tenía alguna idea de "cochinadas carnales" estaba estaba muy alejada de mi vida y de mi entendimiento...Le respondí que me pegaba a veces con los chicos, jajaj (era un poco matona) Años más tarde esta pregunta me pareció una verdadera agresión.
Un beso Alfonso

Josefo el Apóstata dijo...

No voy a ser yo quien cuestione, ni siquiera matice, lo dicho en esta entrada. Pero lo cierto es que el papel al que se ha relegado a la mujer durante toda la historia de la humanidad y en cualquier cultura y religión es el del título de este post, o peor. Solo por poner un ejemplo, recordad lo que valía la mujer en la Grecia clásica (la cuna de la civilización, la ética y la política occidental). Aristóteles y cia consideraban que las mujeres carecían de alma (de logos), al igual que los esclavos y los animales.

Alfonso dijo...

El-la bienvenida al club de los irredentos... ;-))

Te dejo un largo post (es mi sino) en tu blog. Espero que no te aburras, pero con la edad me estoy convirtiendo en el Abuelo Cebolleta, que aburría hasta a las piedras contando batallitas.

Un saludo.

Alfonso dijo...

Josefo, así es, el papel de la mujer, como mera prolongación defectuosa del varón, ha sido una constante en la historia de la cultura humana.

Pero lo que no cuela es que los cristianos a machamartillo en general y los católicos en particular, quieran hacer creer que el cristianismo ha sido escrupulosamente respetuoso en cuanto a la aceptación igualitaria entre sexos se refiere. Los cojones y un palito...

Y no me sirve que digan que el cristiano de hace años estaba condicionado por el ambiente social y cultural de entonces, porque para eso adoptaron una ideología religiosa que presuntamente abogaba por la igualdad de género, basado en el principio de que todos los seres humanos eran hijos de Dios. El cristianismo no ha sabido transformar al mundo, y esto es así porque se han olvidado del humanismo en toda su expresión, anteponiendo una retahíla de dogmas, normas, cánones y preceptos represores de la libertad humana, a creencia encorsetadas de obligado cumplimiento, que nada tienen que ver con el desarrollo integral del ser humano.

Permíteme una corrección de término y concepto. El "logos" griego se refiere a la razón y el entendimiento. Es la palabra griega "psiquis" la que se utiliza para la conceptuación de alma. No he podido evitar mis reminiscencias de antiguo estudiante de Filosofía, hace ya... ni se sabe... XDDD ...

Josefo el Apóstata dijo...

Touchée Alfonso, es psiquis no logos. Perdón por el lapsus.

En lo demás muy de acuerdo. Entre los muchos adjetivos que se pueden aplicar al la religión católica y al cristianismo en general está el de hipócrita.

ANITA dijo...

Siento tener que escribir con la regla espero no ensuciar el blog, llevo una semana inactiva y mira tu por donde en un ratito de relax me toca escribir el teclado y ensuciar todo lo que toco. Joer con la religión católica que tanto nos quiere y mejor acepta mi condición.
La panda de patanes que escribieron todo eso, es porque solo yacían con ovejas o a lo sumo se la machacaban como monos.
Por cierto aún no ha nacido el hombre que sepa capaz de dominarme y menos callarme, y menos después de leer las sancedes de estos ancestros que bien muertos están.
Y después de lo que he pasado estos días y a la espera de resultados ahora mas que nunca me cago en la puta iglesia.
Besos a todos, bienvenida a los nuevos y hasta otro ratito.