viernes, 11 de marzo de 2011

CRISTIANOS Y MUSULMANES A LA GREÑA, PARA NO VARIAR


Según parece, ciertos aires de libertad aunque aun sea muy sobre el papel, no les sienta bien a las dos facciones religiosas mayoritarias de Egipto. Musulmanes por un lado y cristianos coptos por otro andan a mamporros entre si como sistema prioritario para dirimir sus diferencias religiosas.

Alá y Yahvé siguen estando enemistados y ninguno de los dos dioses consiente que otro gallo domine en el gallinero de la supremacía religiosa que no sea uno solo de ellos. Y sus adeptos, como no podía ser de otra manera, se encargan de hacerlo patente de la única forma que saben: a hostias limpias.

Según noticias, de momento la batalla campal a palos, pedradas, navajazos y otras técnicas de enfrentamiento popularmente tradicionales, han dejado un saldo de 14 muertos y casi dos centenares de heridos. Yahvé y Alá estarán divinamente orgullosos de acoger en su seno las aguerridas almas de sus respectivos muertos en la refriega, y les otorgara la dicha de disfrutar por toda la eternidad en sus respectivos paraísos de la justa recompensa ganada. Los musulmanes, ya se sabe, desvirgando vírgenes hasta que les salga un callo en el glande, y los cristianos coptos corriéndose también de gusto por la contemplación en directo de su divinidad.

Los enfrentamientos religiosos, como vemos, no son cosas del pasado. No corresponde solo a épocas en que la ignorancia y la incultura popular eran caldo de cultivo de la violencia irracional basada en diferencias de credos, tan fomentada, además, por los líderes religiosos a través de sus soflamas y predicas. Hoy día sigue exactamente igual.

Y en estos líderes reside buena parte de la responsabilidad de que sus acólitos se líen a mamporros por defender que sus respectivos dioses son los mas chachi piruli. Si estos sátrapas de la sotana y el turbante realmente fueran los depositarios y distribuidores del amor fraterno que dicen tener no tendrían lugar tales enfrentamiento entre los distintos rebaños. Porque siempre mueren los mismos, los que no se conocen entre si a instancias de los que si se conocen y se quedan en sus iglesias y mezquitas rezando a la espera de que sus respectivos dioses hayan ayudado a la justa venganza sobre los perros infieles del otros bando.

Si todas las guerras son tristes, la de religión, además, son patéticas.

4 comentarios:

ANITA dijo...

Con tu frase final Alfonso se define y resume perfectamente todo.
Las guerras son tristes las de religión patéticas.
Algo que vengo observando hace tiempo respecto a estas guerras entre cristianos y musulmanes a hostia limpia es que siempre viene de estos países y sobre todo del que hablamos , parece que la tierra da el salvajismo al mas pintado y daría igual otras dos religiones.
Todo esto no solo es por religión que mas veo es la escusa es el puto poder y los dioses son la escusa.
¿Porque aquí la iglesia no media mas? Porque no veo solución inmediata, si la religión es la causa sus jefes supremos deberían intervenir con mas ainco.
Aquí nadie se libra de ser el mas bestia y mueren a diestro y siniestro por una fe que me suena falsa.
Unos pelean mientras otros esperan.
Luego la iglesía católica con decir que los matan por ser cristianos tiene suficiente y al igual los otros claro. Pero el problema es mas grande, enseño el libro del corán, enseño la cruz. Estos que salen en las fotos reclamando son los chivos espiratorios del asunto con el resto que les viene detrás y a sus jefes espirituales que están bien refugiados les importa una mierda quien caiga, mientras ellos los que van en primer linea crean que irán cada cual a su limbo y mártires lo tienen todo arreglado.
Patético no puede ser mas.

ANITA dijo...

Alfonso te mandé un mensaje a tu correo electrónico es importante que lo veas.

Isaak dijo...

Me temía que algo así acabaría pasando. Coptos, hermanitos musulmanes, y su puñetera madre. Cuando aprenderemos, cuando creceremos...

Alfonso dijo...

Gracias Anita. Lo miraré.

La verdad es que lo consulto poco pues normalmente no suelo recibir mensajes y lo abro de tarde en tarde.

Gracias por el aviso. Cuando llegue a casa le echaré un vistazo.

Un beso.