martes, 15 de marzo de 2011

BARUCH SPINOZA



Leyendo cosas sobre el filosofo Baruch Spinoza, del siglo XVII, me encontré con este escrito suyo dirigido a los creyentes en general. El filosofo se pone “en lugar” de Dios y se dirige a los seres humanos en estos términos:

“¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida. Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti.
¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa. Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti.
Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. Así que no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer.
Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito… ¡No me encontrarás en ningún libro!
Confía en mí y deja de pedirme. ¿Me vas a decir a mí como hacer mi trabajo?
Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor.
Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice, también yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias, de libre albedrío. ¿Cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios loco puede hacer eso?
Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti. Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para ti. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía.
Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora, y lo único que necesitas.
Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro.
Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno. No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de disfrutar, de amar, de existir. Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?... ¿Te divertiste?... ¿Qué fue lo que más disfrutaste?... ¿Qué aprendiste?...
Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.
Deja de alabarme. ¿Qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido?... Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes admirado, sobrecogido?... ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.
Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas más milagros? ¿Para qué tantas explicaciones?
No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti.”
Baruch Spinoza

Suscribo, punto por punto, lo expresado por este pensador hace ya mas de 350 años.

Muchos de los católicos que visitan este blog lo leerán e, inmediatamente, su prejuicio deísta conforme al diseño de las enseñanzas recibidas por su iglesia, en forma de encaje de bolillos dogmáticos, les hará sentir escrúpulos a pesar de la belleza expositiva y simple que hace Espinoza sobre como entiende el la relación con Dios. Pero el católico necesita que se lo den todo mascado, se traga sin rechistar la maraña de absurdos tejida durante siglos por fantasiosa que sea. Para el católico, lo importante no es lo que cree, sino lo que le dicen los demás que crea. Necesita el surco hecho para encarrilarse en el, así no tiene que hacer camino por si mismo, ya lo tiene trazado.

Por ultimo, un par de frases del mismo filosofo, que me parecen oportunas al respecto de lo que estamos comentando:

“No me arrepiento de nada. El que se arrepiente de lo que ha hecho es doblemente miserable.”

“Cualquier cosa que sea contraria a la naturaleza lo es también a la razón, y cualquier cosa que sea contraria a la razón es absurda.”

                                                                                                Baruch Spinoza

Dos citas mas de otros tantos autores conocidos de todos/as:

“El primer pecado de la humanidad fue la fe; la primera virtud la duda”.


                                                                                                  Carl Sagan

“Pronto irás por ahí como el converso y el predicador: reprendiendo a la gente por los pecados de los que tú ya te has cansado”.


                                                                                                   Oscar Wilde

3 comentarios:

Gangrol dijo...

Gracias Alfonso por darme a conocer a este filósofo. No lo conocía (supongo que al haber estudiado en colegios religiosos nunca se me educó en su conocimiento adrede). pero ahora que lo conozco, la verdad, suscribo sus palabras 100%.

Impresionante.

Un Saludo Felino
Miau

Isaak dijo...

Después de la clarividencia de Spinoza y el racionalismo de Sagan, me quedo, por lo práctico, con la de Oscar Wilde.

Como el converso director de Instinto Básico, como los muchos predicadores sin ejemplo que asaltan sin tregua -y sin demasiado éxito, hay que decirlo- las conciencias de quienes les ignoran.

ANITA dijo...

Francamente genial. Me gusto mucho Alfonso y emocionante. Fijate que es la primera vez que oigo hablar de este filosofo y que casualidad que esto mismo lo he pensado siempre y lo subscribo también palabra por palabra, además es mi filosofía de vida. No soy la única que alguna vez ha pensado de esta manera ni es nada escandaloso ni descabellado. Es un mensaje claro que mas de uno debería aplicarse, refiriéndome a todos estos católicos de pro que ponen en duda nuestras intenciones o forma de vida por la forma de pensar.
No hace mucho dije algo parecido al hablar de Dios en un blog católico y expuse mi forma de verlo sin ser una oveja guiada a pilas y quedé como una sectaria y que no tenía derecho a opinar y menos dar lecciones de algo que no se.
Manda huevos que ignorancia cuando no se quiere ver no valen gafas como dice mi madre.
Luego copie JJ cuando sus malos deseos cuaresmales hacia quien según el erudito somos pecadores.
Ahora ¿quien es el malo?
Genial ponerlo y genial dejar que lo leamos, ojalá lo vean estos que nos llaman cloaqueros y aprendan un poco.