martes, 22 de febrero de 2011

Fanatismo religioso: una sencilla cuestión de nombres.

Me dirijo a ti que, aunque no pienses como yo, eres como yo.
Me dirijo a ti hombre católico, mujer católica que habláis y reivindicáis derechos.
Me dirijo a ti, mujer católica, hombre católico que intentas convencerme que las limitaciones naturales que derivan de tu opción no son tales.
Me dirijo a ti, hombre católico, mujer católica, que tergiversas el lenguaje en lugar de proponerme uno nuevo para que no me equivoque y confunda.
Me dirijo a ti, mujer católica, hombre católico que no sé de dónde sacáis los fondos para promoveros en el mundo como si fuerais una mayoría, siendo aún una minoría.
Muchas, muchas reflexiones, pensamientos, a medida que iba escuchando a las protagonistas del documental... Entender, no puedo entender a las personas religiosas. Primero, porque a mi no me ocurre; segundo porque no me detengo en mirar a una persona sólo por su religión (que no es lo mismo que "opción religiosa"), entiendo que cada hombre, mujer, ser humano en una palabra somos algo bastante más que nuestra religión, que es uno de los múltiples rasgos que conforman nuestra carta de presentación frente "al otro", pero no el definitivo.
Sin duda, esto es un misterio, no entro en juicios, pero sí un misterio ¿por qué unos nacemos ordenados naturalmente? ¿por qué otros no? No lo sé, un misterio. Porque sin duda, lo que se viene a decir "mi opción por una religión", si se es objetivo con la naturaleza, ¿de dónde procede? ¿de un desorden hormonal? ¿genético? ¿psíquico? No lo sé, pero de algún lado ha de provenir...

Este texto resulta de algo tan simple como sustituir "gay" por "católico", "lesbiana" por "católica", y "sexualidad" por religión en parte de este otro texto, obtenido de la web ultra ACIPRENSA, espolón del fundamentalismo episcopal y medio especializado en denigrar y humillar a todo individuo o colectivo considerado como una amenaza a la expansión política católica.

En mi opinión, demuestra que la intransigencia es sólo una cuestión de nombres.

2 comentarios:

ANITA dijo...

Cuando he léido la parte que dice o se pregunta la gilipollas que escribe (por no llamarla algo mas fuerte que se lo merece) y dice ¿no sera que a tu limitación natural la llamas derecho? cuando se refiera a ser padres o adopción, me ha entrada carrrina por dentro de pensar que clase de persona pone en duda una condición o un deseo como el querer dar EL DERECHO a un niño de ser feliz.
Acaso ser gay o lesbiana está reñido con ser padres. ¿Que mas da se engendre en una proveta? En el caso de una mujer como explica la retrasada del articulo, o se adopte o una mujer les de un hijo con semen proveniente de un gay. Según lo escribe lo ve atroz.
Puestos a pensar ¿cuantas mujeres católicas usan la probeta? ¿Cuantos hombres católicos la usan también donando su semen? ¿Cuantos católicos adoptan? Sería lo mismo, con el inciso según esta imbécil que ser heterosexual da mas derecho hacerlo.
El caso que el articulo mas homofobo intolerante no puede ser.
Pero no nos podemos extrañar ya a estas alturas de estos pensamientos pero si revolvernos las tripas viendo tanta falta de amor y caridad hacia el prójimo.
Bien es sabido que antes sus limitaciones cerebrales está el no tolerar algo que sus preceptos ancestrales¿ "geneticos"? ¿"heredados"? etc no entra esta posibidad.

calimeroesmalo dijo...

La verdad, sin palabras..
Ya es que ni ganas de decir nada. Que se pueda ser así y luego proclamar el amor y dar buenrollismo . Lo leía y me he quedado y que no es nada nuevo tp!!!
Genial post Isaak.
Prefiero callarme ya , es mejor.