viernes, 29 de abril de 2011

EL DIOS BIBLICO (2)



Sigo con la búsqueda de aquellos pasajes del Antiguo Testamento de donde entresaco algunas citas que siguen mostrando el carácter violento y vengativo de un personaje al que muchos aun siguen empeñados en llamarlo el dios del universo, principio y final de todo lo que es.

Os presento otra pequeña muestra que dice muy poco de un “padre misericordioso”, como Yahvé gustaba ser llamado:

“Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto se encontró a un hombre que estaba buscando leña en día sábado. Los que le encontraron se lo presentaron a Moisés y a Aaron y a toda la comunidad. Lo pusieron bajo custodia porque no estaba aún determinado qué es lo que había que hacer con él. Yahvé habló a Moisés: “Que muera ese hombre; que lo apedree toda la comunidad fuera del campamento”. Lo sacó toda la comunidad fuera del campamento y lo apedrearon hasta que murió, según había mandado Yahvé a Moisés”. (Números 16, 32)

Tampoco es posible imaginar al dios del universo relatando la sarta de absurdas y ridículas meticulosidades sobre cómo tendrían que ser los animales que sacrificaban en su honor. Si ya de por sí es una exigencia extraña y cruel tener que matar animales para que un dios esté contento, aún es más estrambótico y propio de un viejo chocho y neurótico que parece estar dándoles órdenes e instrucciones a la sirvienta de cómo tiene que colocar los objetos en determinado orden encima de la mesa, expresado además en un tono ridículamente quisquilloso y exigente:

“No ofrezcáis nada que tenga defecto, pues no será aceptado de vuestras manos. Animal ciego, o cojo, o mutilado, o ulcerado, o sarnoso, o roñoso no presentaréis ante Yahvé ni quemaréis nada de ellos en el altar. Buey u oveja que tenga algún miembro demasiado largo o demasiado corto los podréis presentar como ofrenda voluntaria pero no será aceptado como cumplimiento de votos. Animal que tenga los testículos aplastados, majados, arrancados o cortados, no lo habéis de presentar a Yahvé. Nada recibiréis de un extranjero como para ofrecérselo a Dios, porque sus ofrendas son imperfectas y como hay defecto en ella no serán aceptadas de vuestras manos” (Levítico 22, 2º y siguientes)

O sea, que además de exigente, xenófobo y patriotero.

Con acciones y reacciones de este tipo no era nada extraño que, de vez en cuando, al pueblo se le hincharan los cataplines y dudando de la sabiduría de Moisés, a pesar de que veían a este recibir órdenes de aquella misteriosísima nube que constantemente los dirigía a través del desierto, se revelaran protestando por tantas incoherencias y violentas reacciones de quien se suponía que era su dios protector.

Eso llevaba a que el mismo Moisés, harto ya de tantos despropósitos divinos, amargado por la mala leche y falta de consideración de aquel tiránico y sádico dios, reaccionara de esta manera:

“El pueblo profería quejas amargas a los oídos de Yahvé y Yahvé lo oyó. Se encendió su ira y ardió un fuego de Yahvé entre ellos y devoró un extremo del campamento… los hijos de Israel volvieron a sus llantos diciendo ¿quién nos dará carne para comer?... Se irritó mucho la ira de Yahvé y a Moisés le pareció muy mal y le dijo a Yahvé: ¿Por qué tratas tan mal a tu siervo?... Si vas a tratarme así, mátame, por favor… para que no vea ya más mi desventura” (Números 11, 1)

Al que me diga que estoy siendo irreverente con su dios, escribiendo cosas para hacerlo aparecer despiadado, le diré que no hago sino citar lo que leo en la Biblia y tratar de interpretarlo con mi cabeza usando la lógica que las personas solemos manejar para dar coherencia al mundo que nos rodea. Si otras personas en la antigüedad hicieron comentarios y más comentarios a los textos de la Biblia, nosotros en nuestro tiempo, teniendo los mismos textos y teniendo poco más o menos la misma cabeza que ellos, también tenemos derecho a hacer algunos comentarios, con la ventaja de que ha sido mucho más el tiempo transcurrido para poder juzgar de la veracidad o falsedad de las “profecías” y “bendiciones” que vemos en los textos.

Causa asombro que un pueblo como el hebreo, que viene siendo martirizado desde hace 4.000 años por un dios neurótico, cuyo testigo han recogido y adoptado una facción desgajada del mismo por la acción de un suicida inducido por la voluntad de su "padre", como fue su fundador, que también buscó ser martirizado hasta la muerte, sigan considerando el no va más de las revelaciones divinas unos textos que parecen escritos por un carnicero demente.

Sin necesidad de montar teorías, limitémonos a leer en el libro que ha sido y sigue siendo norte y guía de cientos de millones de personas en toda la historia, abriéndolo por el Levítico, capítulo 9, y quedémonos pasmados al oír al supuesto dios del universo diciendo estas palabras en medio de las instrucciones que le dictaba a Moisés acerca de cómo deberían ser los sacrificios que le ofreciesen:

“Este es el ritual del sacrificio de la reparación. Es cosa sacratísima. En el lugar donde se inmola el holocausto, inmolarán la víctima de reparación y su sangre se derramará sobre todos los lados del altar. Se ofrecerá todo el sebo de la víctima. El rabo, el sebo que cubre las entrañas, los dos riñones y el sebo adherido a ellos y a los lomos y el resto que cubre el hígado; se quitará todo este sebo junto con los riñones. El sacerdote lo quemará sobre el altar, como manjar abrasado para Yahvé… Es cosa sacratísima”

Y un poco antes había dicho en el capítulo 3:

“No comeréis grasa ni sangre. Toda la grasa pertenece a Yahvé”.

Pues no sé si será cosa “sacratísima” quemar grasas de animales. Asqueroso si que es, desde luego.

¿Qué hacía Yahvé? ¿Se comía toda la grasa que le ofrecían? Menos mal que es dios porque sino los niveles de colesterol lo tendría por las nubes.

Lo más cachondo es que cuando se lee una cosa así en público, al terminar la lectura se dice: Palabra de Dios…

Y, la verdad, es que entra risa…

5 comentarios:

Gangrol dijo...

Falta comentar el pecado más grave cometido de todos los tiempos. Y no me refiero al hecho de preferir la tarta de manzana a la de ciruela (la cual, por cierto, suele dar unas descomposiciones "que te cagas"... literalmente, con lo que se entiende que Adán y Eva prefiriesen variar un poco la dieta ante que pasarse la eternidad teniendo que limpiarse el culo con hortigas... yo lo entiendo, pues aunque tengan una acción antiprostática y diurética, primero hay que tratarlas para ello... rascarlas donde la espalda pierde su casto nombre, no me parece una forma apropiada de usarlas). En realidad me refiero al asesinato de un carnicero de manos de un verdulero.

Analicemos la circunstancia.

Por un lado tenemos a Abel, cuidador de ganado.

Por otro tenemos a Caín, horticultor de profesión.

Llega el momento de las ofrendas y Abel le ofrece a su diox un corderito bien jugoso, al espeto, en su salsa y bien rellenito. Caín por su parte se decanta por una ensalada Cesar acompañada con salsa de soja y tofu.

Dios, ante la dura elección, prefiere subir un poco los niveles de colesterol, antes que decantarse por la "vida sana". Y no sólo eso, sino que aún encima recrimina a Caín por la "ofensa" de ofrecer a su diox esa "bazofia" que sólo comerían los animales.

Visto lo visto, Caín hace lo que diox le ordena: Se carga a su hermano y se lo ofrece a diox, ya que parece gustarle la carne, pues que mejor ofrenda que lo más querido para él.

Y es entonces cuando Diox demuestra una vez más que no tiene ni puta idea de lo que hace. En lugar de premiar al asesino por cumplir sus designios, lo condena por ello mismo.

¿Tendrá doble personalidad? ¿Será un caso agudo de síndrome bipolar? Tal vez tanta carne haya taponado las arterias cerebrales y sufra problemas de raciocinio... después de todo ese mismo dios es el que ordena a Abraham que sacrifique a su hijo en su nombre (menos mal que el pobre chaval resultó ser ventrílocuo, que sino, otro más a la palestra).

Yo recomiendo encarecidamente leer la biblia. No tiene desperdicio. Ahí encontramos:
Genocidios, Masacres, Sexo, Drogas y Rock and Roll (o si no, ¿cómo se interpretan las trompetas de Jericó), Incestos, Pederastia, Asesinatos, Violaciones, Infidelidades, Promiscuidad, Homosexualidad, Zoofilia, Clonación, Paranoias... y mejor dejo de contar, que os desvelo el final.

Un Saludo Felino
Miau

ANITA dijo...

Joer Gangrol que manera mas havy de contarlo XD XD.

ANITA dijo...

Alfonso la lógica no tiene otro camino, solo hay que leer un poco para comprender y entender los escritos estos. Un compundio en toda regla de gilipollleces, que como ya dije resulta difícil de creer y no es sano tanto sacrificio y apredear por partir leña etc etc etc.
Yo solo pienso si un gran católico quiere cumplir no trabajar en fiesta del señor y es camarero cocinero, policia ,sanitario etc, trabajos que no entienden de fechas ¿como se lo montan? Este Dios exigente lo comprende?
Estos escritos son fruto de la inanición y la mandragora.
Es que lo lee uno y es incomprensible que un Dios fuera así de cruel.
Su hijo Jesucristo no era así, el niño le salió rana.

Alfonso dijo...

Si señor, Grangol. Cuando se usa la más leve y elemental capacidad de razonar caes en la cuenta de toda esa grande, patética y espectacular incoherencia que representa toda la literatura bíblica.

Si es un libro para entretener, vale. Pero si además se pretende que sea un libro revelado por dios a los hombres, como coherentes y beneficiosas normas de conducta para sus "inteligentes" criaturas, en ese aspecto, ese dios perdió los papeles.

Si ya en un principio, que sólo eran cuatro humanos: Adán, Eva, Caín y Abel, fíjate la que liaron, a medida que fueron creciendo y multiplicándose ya no pudo soportar la chapuza creacionista y decidió borrar a la humanidad mandando un diluvio. Que ya son ganas de complicarse las cosas, porque podría haberles enviado un rayo, a lo Zeus tronante, y acababa más pronto y con mayor limpieza.

Pero como Yahvé es el único dios que tropieza dos veces en la misma piedra, decide que una familia de humanos construyan un arca donde meten a una pareja de animales de cada clase y... a empezar otra vez. Ni así le salió bien. Ya, Noé, acabado el diluvio, tuvo que cabrearse con sus hijos por las putadas que le hacían y los mandó a todos a tomar por culo. Uno para el norte, el otro para el sur y el tercero para donde le saliera de los pilindrines.

Desde luego, el pueblo de dios no puede negar que, al menos, éste, entretenido era.

Alfonso dijo...

El niño le salió esquizofrénico, Anita.

Yo creo, que lo que le pasaba a Jesús, y más teniendo en cuenta la mentalidad judía de aquella época es, que el no haber tenido un padre biológico reconocido le creo tal trauma en cuanto a la identidad de su origen que lo sustituyó por un padre ficticio, pero este padre era de dos pares de pelotas. Es decir, lo sustituyó por un dios. Quien dice que su padre es dios (como decíamos cuando éramos chicos para impresionar a otros niños: "mi padre es policía", alguno, incluso, decía que era Franco) le otorga una aureola de poder congénito por encima de otros mortales que acabó como acabó.

Desde luego, para ser un dios que complicadito lo ha hecho todo.