martes, 8 de marzo de 2011

Los parados españoles empiezan a plantearse ingresar en seminarios sacerdotales.

Empezando en la Edad Media y en bastantes ocasiones en los siglos siguientes, gente hubo que acudió al sacerdocio como una forma cómoda y fácil de ganarse la vida. Como los funcionarios, los sacerdotes sólo tienen que prepararse la oposición durante unos años más o menos duros de estudio y disciplina para, una vez superadas las pruebas pertinenes, vivir el resto de su vida con la tranquilidad de tener el bollo asegurado, hagas lo que hagas.

Si, además, eres un tipo más o menos espabilado, cursos, tesis y estudios complementarios o especialidades pueden llevarte a los centros neurálgicos del poder de la Iglesia, colegios y universidades católicas, fundaciones e incluso a la misma Roma, donde el ejemplo de For-Tea Party nos da una idea del punto de holganza y sibaritismo vital puede alcalzar la existencia de un sacerdote católico, catador infatigable de pucheros y sotanas.

Esta breve reflexión u otra parecida es la única explicación plausible, en una época de intensa crisis económica, para explicar de forma convincente el incremento de un 15% de seminaristas, que hasta hace cuatro días las estadísticas hacía caer en barrena.

Como en épocas pasadas, la falta de perspectivas laborales dignas en todo el mundo conocido y el futuro incierto que aguarda a los jóvenes ha hecho que un 14% de ellos tiren por la calle de enmedio: incluso en el supuesto de ser asignado, finalmente, a una parroquia de pueblo, y con el sueldo mínimo de alrededor de 800 euros asignado, basta organizar una campaña mensual de recogida de ropa y alimentos y con el concurso del clásico "ésta para la parroquia, ésta para mí, y ésta para los negritos", muchas necesidades básicas del cura nobel quedarían cubiertas, amén de la vivienda subvencionada y servicio doméstico gratuito, con lo que el ahorro casi íntegro de esos 800 euros ya supone una victoria sobre la crisis.

Asuntos como proporcionar salida a los débitos de la carne y otros pormenores ya se irían resolviendo sobre la marcha, que la fogosa juventud española esta con La Iglesia a muerte, y dispuesta sufragar sus necesidades en todos los órdenes.

Por cierto, el 1% diferencial entre el 14% de jóvenes parados y el 15% de vocaciones, lo constituyen los desdichados que leyeron Misterios o la tristemente fenecida Lucha de Titanes.

5 comentarios:

ANITA dijo...

No se yo si rinde la ganancia esto de hacerse seminarista, pero bueno la prueba la tendremos mas adelante.
Antes se solía oír, solterona dejado por el novio o viuda sin hijos monja jajja.
Pues igual ahora la mejor manera de tener algo asegurado es meterse cura ummmm. Luego pasa lo que pasa.
Una teoría la del post que puede no se aleje mucho de la realidad pero se me antoja tonta jajajajja.
Por cierto Lucha no ha fenecido jeje solo pueden entrar invitados, eso si ha dejado de enseñar al mundo la fe mas caótica que existe y con solo un 1% de infectados nos podemos dar con un canto en los dientes jejajjaja.

Alfonso dijo...

Acuérdate, Isaak, que cuando al Cordobés le decían que no se arrimase mucho a los toros porque daban cornadas, el contestaba que mas cornadas da el hambre.

Y cuando el hambre aprieta cualquier recurso es bueno para intentar paliarlo.

Antes, a ciertos jóvenes, sobre todo en zonas rurales, que también pasaban necesidad, se les llamaba "desertores del arado" y se metían a guardia civil o policía armada.
Ahora, o se meten en el ejercito, o se hacen curas.

Y si, el sacerdocio puede ser una salida, de momento, de cara a intentar elaborarse un futuro que les permitan seguir subsistiendo. Después ya veremos como se reconcilian las exigencias del sacerdocio, celibato incluido, con las necesidades básicas de cualquier humano que se considere normal.

Pero, claro, quizás lo que no caemos es en la cuenta de como que los caminos del Señor son inescrutables y que escribe derecho con renglones torcidos, se esta valiendo de Zapatero y su crisis para tocar los corazones de los jóvenes y enviarlos al seminario. Pero el dios católico, que conste, porque por ejemplo aquí Jehova no pinta nada. El pasa de los seminarios.

Isaak dijo...

Veremos si son tan valientes de actulizar las cifras cuando remita la crisis ("si es que remite" es un recurso fácil que no usaré... XDDD) y se produzca la estampida hacia carreras del ámbito educativo o la investigación en ramas de letras.

Por cierto, lo que también callan es que muchas de esas vocaciones son chicos sudamericanos. Y en esta ocasión no hablo de oidas, si no de primerísima mano.

El 30% de nuestros dos ejércitos más gloriosos, el de curas y soldados, no están integrados por españoles. Son, en buena parte y como bien dice Alfonso, los síntomas del hambre.

Gangrol dijo...

Es que si se piensa en frío no es un mal plan.

Cama, comida y techo. Todo pagado por un tercero al que hay que rendirle cuentas de pascuas en ramos (literalmente XD). Más un sueldo mensual escaso que se suple fácilmente con las "ayudas" parroquiales.

Y lo "más mejor" del invento es que cuando la cosa remita, pues se salen y tan felices... con los contactos adecuados (viva el secreto de confesión) se puede llegar a cualquier lado.

La verdad... cuando el negocio me falle, siempre me puedo meter a cura... aunque no sé yo si mis "sermones" serían bien recibidos XD

Un Saludo Felino
Miau

calimeroesmalo dijo...

http://noticias.es.msn.com/msn/20-minutos/noticia.aspx?cp-documentid=156406708

¡ Si hoy en día admiten a cualquiera! ¡ Acordaos del tipo ese que se prostituía en Toledo!
Ea, todos allí, comida, cama y dinero, el que queramos y más, la putada que hay que aprenderse los angeles y demonios y son un puñao, la ventaja que te metes en alguna página de interné ( mejor que er Wikipedía) y te informan y te dan sermone y todo , la desventaja que sete pueden desmemoriar y dejarte como un pez....
No sé, no sé, es pa pensarselo...